Puntos, comisión en UF y extra por alto gasto
5% de puntos extra por alto gasto mensual
Recibes un bono de 5% si acumulas compras mensuales sobre el umbral definido.
Itaú Puntos con vigencia definida
Acumulas puntos en tus compras y tienes un plazo de vigencia antes del vencimiento.
Descuento en comisión mensual por abono de sueldo
Puedes obtener devolución parcial de la comisión mensual cumpliendo abono de sueldo y uso.
Cuotas sin interés en beneficios del banco
Accedes a campañas de cuotas sin interés según condiciones y comercios participantes.
Una tarjeta “simple pero rendidora” si concentras tu gasto
La Tarjeta de Crédito Itaú Blue está pensada para un perfil muy común en Chile: alguien que quiere una tarjeta de entrada, sin pretensiones “premium”, pero con beneficios que se sienten si organiza bien su gasto mensual. Su propuesta gira en torno a Itaú Puntos y a un incentivo claro: si superas un monto de compras mensual definido por el banco, recibes un 5% de puntos extra sobre lo acumulado en ese mes. En la práctica, esto premia a quienes concentran el gasto cotidiano (supermercado, bencina, farmacia, cuentas del mes y compras online) en una sola tarjeta para acelerar el beneficio.
A diferencia de programas que dependen de “cazar promociones”, acá el foco es disciplina: llegar al umbral mensual y pagar ordenadamente. Otro elemento relevante es que los puntos tienen una vigencia definida (por ejemplo, 18 meses en esta categoría), lo que obliga a planificar el canje: si acumulas pero no usas tus puntos, puedes perder parte del valor con el tiempo. Por eso, la Blue funciona mejor para personas que sí canjean con cierta frecuencia, ya sea por productos, gift cards o abonos asociados a canjes dentro del ecosistema del banco, según lo disponible.
En costos, la Blue se presenta con una comisión mensual por administración expresada en UF, lo que es típico en el mercado chileno. Ese detalle importa: aunque el monto en UF parezca pequeño, varía con el valor de la UF, y se paga mes a mes. Aquí aparece una condición interesante: existe la posibilidad de obtener devolución parcial de esa comisión si cumples con abonar tu sueldo y además usas la tarjeta, lo que en términos simples actúa como un “premio” por ser cliente activo. De nuevo, es una tarjeta que favorece a quien ordena su relación con el banco: abono de remuneración + uso regular + pago al día.
Finalmente, para compras internacionales, se informa una comisión porcentual (por ejemplo, 2,5%), algo clave si compras mucho en el extranjero o pagas servicios en dólares: para ese perfil, tal comisión puede pesar y quizás convenga evaluar otra categoría. En resumen, Itaú Blue es una tarjeta que puede rendir muy bien si: (1) concentras gasto para gatillar el bono de puntos, (2) canjeas dentro del plazo y (3) reduces tu costo con la devolución de comisión por abono y uso.
Haz que tus compras del mes trabajen para ti
Si buscas una tarjeta de crédito en Chile que no te complique, pero que igual te devuelva valor si la usas con estrategia, Itaú Blue puede ser una alternativa muy razonable. Su mayor fortaleza está en algo sencillo: premia el orden. Cuando concentras compras y superas el umbral mensual, el bono de 5% de puntos extra puede transformar tu gasto cotidiano en un acumulado más rápido, sin depender de promociones raras o de estar pendiente de códigos. Para muchas personas, ese enfoque es ideal: todo lo que ya ibas a pagar igual (supermercado, locomoción, farmacia, cuentas del hogar) se convierte en puntos, y si llegas al monto mensual, recibes un empujón adicional.
El segundo diferencial es el costo y cómo lo gestionas. La comisión mensual por administración existe y se expresa en UF, lo que significa que debes considerarla como un costo fijo variable en pesos. Pero, si cumples con abonar el sueldo y además usas la tarjeta, puedes obtener una devolución parcial de esa comisión. En otras palabras: mientras más “cliente activo” eres, más puedes reducir el costo real de mantener la tarjeta. Para alguien con ingresos estables y abono mensual, esto puede marcar la diferencia entre una tarjeta que “cuesta” y una tarjeta que se paga con el beneficio que entrega.
Eso sí, para sacarle el máximo provecho, hay dos reglas de oro. La primera: no dejes vencer tus puntos. Si la vigencia es limitada, acumular por acumular no sirve; define desde ya cada cuánto vas a canjear (por ejemplo, cada ciertos meses) para no perder valor. La segunda: cuidado con las compras internacionales. La comisión porcentual en el extranjero puede comerse parte del beneficio si compras fuera de Chile con frecuencia. Si tu vida incluye muchos pagos en dólares, plataformas internacionales o viajes frecuentes, quizás te convenga comparar con una tarjeta que tenga mejores condiciones internacionales.
Si tu perfil es más local y valoras un programa de puntos simple, con un incentivo claro por gasto mensual y una forma de reducir la comisión por abono de sueldo y uso, Itaú Blue se vuelve una tarjeta práctica, fácil de entender y con potencial de buen retorno. El siguiente paso es directo: evalúa tu gasto mensual, decide si puedes alcanzar el umbral para el bono, confirma tu capacidad de pago y solicita la tarjeta por los canales del banco. Luego, úsala con disciplina: compras planificadas, canjes a tiempo y pago al día. Así, la tarjeta deja de ser “un plástico más” y se convierte en una herramienta real para ordenar tu presupuesto y obtener beneficios sin enredos.